domingo, 18 de noviembre de 2012

Tríptico Triste



1. Ausencia.

(Percy Grundy Bilbao - Primavera 2012)


Cada día es diferente, todo cambia menos la angustia,
Aunque todo parece azul, la realidad no existe.

La tristeza llena mi vaso cada día y cada noche,
No hay calor, ni frio, ni ventana cercana.

El rio de la soledad desborda sus gélidas aguas
Sobre la melancolía de mis pupilas prisioneras.

La espera se convierte en día y la noche en ausencia.
Es inútil la sonrisa si nadie la ve.

¿Como puede doler la partida de alguien que nunca llegó?
¿Como puede doler el adiós si ni siquiera hubo encuentro?

¿De que sirve la lucha si no hay batalla?
¿De que sirve la guerra si no hay arrepentimiento?

¿De que sirve el pecado si no hay condena?
¿De que sirve la lágrima si no hay lamento?

No se puede atrapar al humo con lazo de viento,
La ausencia de nadie duele más, que el olvido lento.

2. Gélida

(Percy Grundy Bilbao - Primavera 2012)

Tiempo de poesía gélida
De inquietas esperanzas
Alegrías y tristezas
De algo que nunca fue.

Solo una oportunidad muda
Que no tuvo expresión
Nada más que silencio
Y distancia sin dolor.

La verdadera tortura
Es que no hubo tormento
Ni siquiera hastío
Ni siquiera traición.

Solo la muerte en secreto
De algo que nunca nació
Tiempo de callada partida
Sin lágrimas y sin adiós.

¿Por que la mente persiste,
por que los sueños reclaman
algo que el corazón
Nunca descubrió?


3. Decreto

(Percy Grundy Bilbao - Primavera 2012)

Sentado al borde del destello
La pasiva espera cuaja lenta
La añoranza seca del recuerdo.
Sin sombra, ni luz, ni aliento

Elfos inquietos contemplan
Ríen, aplauden y celebran
La triste mueca sonriente
Del sarcástico antifaz de viento.

No repican en los timbres campanillas
No giran viejas llaves en las puertas
No entornan goznes rancios y oxidados
Ni en la habitación resuenan pasos.

¿Donde están los cuando?
¿Donde quedaron los porqué?
¿Donde están los ahora?
¿Donde se esconden los tal ves?

Es el tiempo que se escurre lento
Entre mis manos y las tuyas
Que no perdona ni por un instante
Del olvido agazapado el acecho violento.

Vana espera, vano espacio
Insomnio inútil sin remedio
Y sin derecho ni a voz ni a veto
No vendrás, es un decreto.