martes, 31 de julio de 2012

Perfume de vainilla



Relato
Percy Grundy Bilbao
(Julio, 2012) 

I was born to love you with every single beat of my heart
Yes I was born to take care of you
Every single day of my life

Freddie Mercury

Abrí los ojos y desperté muy lentamente, la habitación estaba totalmente a oscuras, gruesas cortinas impedían el paso de las luces de la calle, calculé que debían ser como las 3 de la mañana, al principio no percibí nada más que la tibieza del abrazo, sentí que los dos estábamos tendidos sobre el costado izquierdo, con las rodillas encogidas, sus brazos envolvían fuertemente mi torso, su pecho firme apoyado en mi espalda, el vientre pegado a mis grupas, y las rodillas pegadas a mis corvas. Escuchando su lenta respiración me quedé inmóvil para que al despertar no terminara el dulce placer del lazo, pasaron algunos minutos y seguí disfrutando la calidez de la proximidad de su cuerpo. En la profunda oscuridad de la habitación, repasé mentalmente los eventos de la noche anterior, tratando de recordar donde me encontraba, y quien era la mujer que me aprisionaba contra su cuerpo. Súbitamente caí en cuenta que me encontraba en mi propio dormitorio, y en la noche me acosté solo. ¿Quien era la mujer que me abrazaba, y como llegó hasta mi lecho? Recordé no haber bebido nada con alcohol y noté que ambos teníamos la ropa de cama puesta lo que significaba que no fue una aventura erótica casual. ¿Quien era? Lentamente, estire mi brazo para alcanzar la luz ajustable de la mesita de noche al lado de mi cama, con la misma lentitud di la vuelta hacia la mujer de mi lado, y mi corazón dio un brinco con el que inició una larga secuencia de latidos apurados y agitados, ¡no había nadie! Solo un fuerte y delicioso olor a vainilla perfumaba las sábanas, la funda de la almohada mostraba la marca de una cabeza que había reposado sobre ella. ¿Como es que sentí el tibio y fuerte abrazo por tanto tiempo? ¿como es que las sabanas se impregnaron de ese suave perfume de vainilla? No lo se.